miércoles, 19 de agosto de 2009

ETAPA 9: SARRIA - LIGONDE


Despertamos en el polideportivo y son las 7! Nos hemos quedado dormidos. Sin duda. la etapa de ayer fue muy dura. Desayunamos en la calle Mayor de Sarria un buen cafe con leche y tostada. Nada más salir de Sarria, cogemos el Camino y nos metemos en un gran bosque con árboles centenarios.
El Camino nos va llevando tanto por camino de tierra como por carreteras locales, pasando por un sin fin de pueblos y aldeas. Vemos los primeros cruceiros y horreos. Estamos en el interior de Galicia y vemos paisajes donde la vegetación crece por cualquier lugar haciendo el Camino más estrecho. Hay varios pasos sobre piedras colocados en las partes más bajas del camino, donde el agua circula dirección a los riachuelos. También se ven gran catidad de rebaños de ganado (sobre todo vacas y ovejas), cruzándonos con algún pastor y su rebaño por el Camino.
Entre tanta naturaleza, un gran número de peregrinos que van haciendo el Camino. Algunos van sin mochila, ya que en los últimos kilómetros (desde Villafranca del Bierzo) hay muchas empresas dedicadas a que el Camino sea más llevadero. Nos cruzamos con una señora mayor y su hija, a la que ayer vimos en Sarria y que también estaba indignada por el precio de los albergues. Como muchos peregrinos, ellas van haciendo el camino por tramos.
Aqui en los pueblos no viene anunciado su nombre en señales como las que hay en las carreteras, sino que viene marcados por los hitos del Camino de Santiago, que cada kilómetro, o medio kilómetro viene el nombre del pueblo y la aldea. En estos pequeños pueblos o aldeas, parece como si el tiempo se hubiese detenido. Sus gentes salen al campo a trabajar o se sientan en las entradas de sus casas con una paz dificil de describir, dándote los buenos días y deseandote buen camino (y habrán visto millones de peregrinos!).
Tardamos 2 horas en hacernos 12 kilómetros. Cuando parece que hemos cogido ritmo, dejamos de ver peregrinos y nos extraña, asi que preguntamos en el primer pueblo que nos encontramos a un señor que sale a pasear. Nos hemos desviado un poco, menos mal que ha 300 metros, el Camino se vuelve a unir por donde estamos. Al poco rato, pasamos por otra pequeña aldea donde detras de una pare de piedra y una puerta vemos una terraza de un bar junto con un albergue, con unas vistas impresionantes. Sin dudarlo, nos bajamos de las bicis y nos tomamos un gran cafe con música celta de fondo.
Las continuas bajadas y subidas nos tienen echos polvo. Finalmente, después de un descenso rápido, llegamos a Portomarín, cruzando el rio Miño, que en esta parte está embalsado. Aqui sellamos nuestras credenciales en la iglesia y continuamos por una carretera que parece que no tiene fin, con bastante calor en las espaldas.
Hemos pensado llegar hoy a Palas de Rey, como la mayoría de bicigrinos con los que hemos coincido en Sarria.
Subiendo hacia el alto del Rosario, y precisamente en una de las bajadas que hay, Edu nota que la rueda de atrás le hace cosas raras y rápidamente se empieza a desinflar. Acaba de pinchar. Estamos a la entrada de Ligonde. Mientras Edu desmonta la rueda y cambia la cámara, Toño se adelanta para comprar algo de beber. En el albergue "La fuente del peregrino" pregunta y alli no venden. Le atiende Javi, un hospitalero de Cáceres, que le explica que en ese albergue hay 10 plazas y no hay que pagar. No sólo eso, sino que para él, lo más importante es la hospitalidad que se le dá al peregrino, dándoles los mejores cuidados, junto con la cena y el desayuno.
Al regresar donde Edu, que ya ha reparado el pinchazo, decidimos quedarnos. Rápidamente volvemos al albergue (es la una del mediodía) y coincide que van a tomar nota de los peregrinos que quieren quedarse. Enseguida se llena, y hemos tenido suerte.
Javi, el hospitalero, nos dice que hay sábanas limpias en las camas, agua caliente,café...
Estamos muy contentos al encontrar al fin, el verdadero espíritu del Camino, donde atienden al peregrino con hospitalidad.
La suerte o el destino ha hecho que Edu pinchase en Ligonde y conociésemos por casualidad este albergue que recomendamos a todo peregrino que quiera buen trato y hospitalidad.
Nos queda sólo un día para llegar a Santiago. Estamos a sólo 75 kilómetros de lograr y abrazar al Santo (si nos dejan).
Queremos agradeceros a todos los que habeís seguido el blog, que nos hábéis animado a traves de vuestros comentarios, nos habéis mandado mensajes o hemos hablado estos días, porque sin duda nos habéis ayudado ha que no se nos haya hecho tan duro.
TANTO DE PARTE DE EDU COMO DE TOÑO, MUCHAS GRACIAS!

2 comentarios:

  1. El gusto es para nosotros, xq así nos permitís revivir de alguna manera las experiencias y andanzas en el Camino y compartir las vuestras. Aprovechad a tope de lo que os queda y disfrutad cada momento de la llegada a la plaza del Obradoiro. Abrazos!!!! Nos vemos por los madriles. Nacho Mora

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  2. Este albergue es místico. Hice el Camino en el año 2007 y 2009 y el trato con el peregrino es excelente. Tengo los mejores recuerdos del Camino.
    Un uruguayo.

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